Nvidia dice adiós a Arm definitivamente
Nvidia ha vendido su última participación en Arm Holdings, poniendo fin a una relación que en algún momento apuntó a ser la adquisición más grande en la historia de la industria de semiconductores. Según documentos presentados ante la SEC, Nvidia vendió 1.1 millones de acciones de Arm con un valor aproximado de $140 millones.
La venta se realizó durante el cuarto trimestre de 2025, reduciendo la participación de Nvidia en Arm a exactamente cero. Es un giro dramático para una empresa que en 2020 ofreció $40 mil millones para adquirir Arm por completo.
La historia detrás del intento de compra
En septiembre de 2020, Nvidia anunció su intención de comprar Arm a SoftBank por $40 mil millones, lo que habría sido la mayor adquisición en la historia de la industria de chips. Arm diseña la arquitectura de procesadores que está en prácticamente todos los smartphones del mundo, además de servidores, automóviles y dispositivos IoT.
Sin embargo, reguladores en Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y China expresaron serias preocupaciones sobre la concentración de poder que representaría que Nvidia, el fabricante dominante de GPUs, controlara también la arquitectura de procesadores más utilizada del planeta. En febrero de 2022, ambas empresas anunciaron la terminación del acuerdo.
De la adquisición fallida a la salida total
Tras el fracaso del acuerdo, Arm realizó su propia oferta pública en septiembre de 2023, debutando en el Nasdaq con una valuación de más de $50 mil millones. Nvidia mantuvo una participación minoritaria, pero ha ido vendiéndola gradualmente hasta llegar a cero con esta última transacción.
Qué significa para la industria
A pesar de vender todas sus acciones, Nvidia mantiene su licencia de 20 años con Arm, lo que le permite seguir utilizando la arquitectura Arm en sus productos. Esta licencia es particularmente importante para los chips Grace de Nvidia, que combinan CPUs basados en Arm con GPUs para centros de datos de inteligencia artificial.
Para Arm, la salida de Nvidia como accionista refuerza su posición como empresa independiente, algo que sus clientes como Apple, Qualcomm y Samsung consideran crucial. La neutralidad de Arm es lo que permite que empresas competidoras entre sí utilicen la misma arquitectura sin preocupaciones.
El contexto del mercado
La venta ocurre en un momento en que las acciones de Arm se han apreciado significativamente desde su IPO, impulsadas por el boom de la inteligencia artificial. Los inversores ven a Arm como un beneficiario clave de la explosión de demanda de chips, ya que sus diseños están presentes en los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA.
Para Nvidia, los $140 millones de la venta son una cantidad insignificante comparada con su capitalización de mercado de más de $2 billones. La decisión probablemente responde a consideraciones estratégicas y regulatorias más que a necesidades financieras.